El sábado, 6 de junio, la Escuela María Reina celebró su gran fiesta de fin de curso. La jornada tuvo dos partes, ya que el buen humor y las ganas de alumnos, familias y profesores impidieron que la fiesta se estropeara a pesar de que el tiempo no acompañara en absoluto al mediodía.
La jornada comenzó con ganas a primeras horas de la mañana con diferentes actividades: juegos para los más pequeños, talleres y campeonatos deportivos. Sin embargo, el tiempo empeoró y hubo que adaptar el plan. Pero eso no paró la fiesta; al contrario, los refugios escolares y las zonas interiores se convirtieron en un lugar de encuentro único para hacer frente a la lluvia.
Solidaridad y fortalecimiento
Por encima de los obstáculos que puso el tiempo en al mediodía, gracias a la Asociación de Padres y Madres de la escuela y al trabajo de todos los voluntarios, el bar y los espacios de comida y bebida continuaron en marcha, creando un ambiente cercano, protegido y muy familiar. La música y el humor no cesaron.
La escuela quiere agradecer de corazón a todos los que acudieron y, sobre todo, a todos los voluntarios que no se resignaron ante la lluvia y trabajaron para sacar adelante la fiesta. Mila esker!!!








